12/3/12

Se dice, que cuando alguien o algo entra en tu vida de repente, se va de la misma manera.
Y es verdad, nada dura para siempre, a veces ni los buenos recuerdos cuando alguien se encarga de estropearlos. Lo único que nos/me quedaba eran eso, recuerdos, bonitos momentos, que tú, todavía no se con que fin, te has encargado de borrar. No se de que han servido todos estos juegos, todas esas palabras a quemarropa y esos absurdos deseos. A lo mejor mi problema fue que no leí las instrucciones antes de empezar con esto.
Pero yo pienso seguir chutándome de alegría y morir de sobredosis. Pienso seguir haciendo que la gente crea en lo imposible, pienso vivir una vida de la que esté orgullosa y si no es así voy a tener la fortaleza para empezar de nuevo. Porque nunca es demasiado tarde, no hay límite de tiempo para ser quien quieras ser.
He aprendido que la vida es una calle con sentido único, no se puede ir marcha atrás y aunque se pudiera, tampoco lo haría. El caso es que, el otro día abrí la nevera, con todos esos zumos de piña y me acordé de ti. Lo más curioso es que ni siquiera se me estrujó el corazón, creo que lancé una sonrisa al aire y la cerré con fuerza, como queriendo quemar todo, por última vez.
Espero que te vaya bien, bueno no, espero que tengas exactamente lo que te mereces, ya sea bueno o malo. Porque el mundo, la vida, y las acciones que hagamos en un momento determinado, pondrán a cada persona en su lugar, a cada nube en su cielo, a cada "rey" en su trono y a cada perdedor en su banquillo.
Y espero también que algún día te acuerdes de mi, no por mi cara, ni por mis manos, ni por mi forma de reír, si no porque no quieras dormir por ver dormir a tu pareja, quizás sea ese el momento, en que entiendas lo rojo que se me ponía (tiempo pasado) el corazón al verte.

No hay comentarios: